martes, 22 de diciembre de 2009

EL INFIERNO



“Por mí se pasa a la ciudad doliente
por mí al abismo del tormento fiero,
por mi a vivir con la perdida gente

¡La Justicia mi autor movió severo
me hicieron el poder que a todo alcanza
el saber sumo y el amor primero!

Antes de existir yo no hubo creanza:
la eterna solo, y eternal yo duro
¡oh! los que entráis dejad toda esperanza!"

Canto III de El Infierno
La Divina Comedia. Dante


Hay veces que la vida es un infierno
cuando caemos en la desesperación
cuando el odio nos carcome el corazón
cuando negamos nuestra fe y la paz perdemos
pero existe también el verdadero
aunque el pronunciarlo nos de miedo
ese lugar de donde no serán rescatadas
las míseras almas

porque entre el Cielo y el Infierno
"se abre un abismo inmenso que nadie puede cruzar,
ni hacia allá, ni hacia acá"
"donde solo será el llanto y el rechinar de dientes"
"donde no muere el gusano y el fuego no se apaga"

Allí van los que no se arrepienten
los que niegan a Dios,
los que nunca hicieron el bien
a vivir en las tinieblas el grito del condenado
"me he equivocado"

Dicen que "el oído no oyó ni el ojo vio
las maravillas que para el hombre
tiene preparado el Señor"
por eso hazte mejor un camino al Cielo
aunque sea dificíl a veces ser bueno
con nuestras pasiones y malos sentimientos

No te inclines insensatamente al mal
no vendas tu alma por goces pasajeros
porque no es el averno un cuento de niños
o un invento y por más que lo niegues seguirá existiendo
porque es dogma de fe de todos los que creemos

Busca tu bien entonces haciendo buenas obras
porque después de esta vida
no habrá lugar para el arrepentimiento
¡y podrías condenar tu alma al fuego eterno!

OJO POR OJO, DIENTE POR DIENTE



"... Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso... "
Lc. 6,36



Dicen que la venganza es dulce,
tal vez lo sea, aunque...
¿no crees que sería más dulce perdonar?
Sí... desearías lo peor para quien tanto mal te ha hecho,
te hirieron, te dañaron, te lastimaron,
te ofendieron, en tu vida ya nada será igual,
solo sientes que vivirás para vengarte,
que tu enemigo u ofensor no vivirá para contarlo.

Te comprendo tanto hermano mio,
porque nadie se hará carne de tu dolor,
nadie podrá saberlo, solo tú y Dios,
pero piensa por un minuto ¿valdrá la pena?
después de consumar eso que tú llamas justicia,
¿gozará tu alma de paz verdadera?
¿que sabor tendrá tu conciencia?

¡Ay pobre amigo mio! que no puedes perdonar,
con ese corazón rencoroso y vengativo
¿adónde quieres llegar?
¿No comprendes que al ensuciar tus manos
de sangre te convertirías en otro criminal?

Solo Dios nos da la vida y nos la quita,
nadie tiene derecho a matar,
aunque te cueste creerlo, Dios nos quiere por igual
y mucho te sorprendería lo que algun día
en el Cielo puedas encontrar

Pues si en su último suspiro
un pecador sinceramente se
seguramente lo perdonará,
difícil de aceptar, pero es su Santa Voluntad,
y el que no se arrepiente
sabrá los tormentos que le esperarán.

Deja pues que Dios haga justicia,
que es lento para la cólera y generoso para perdonar
aunque tarde, siempre escuchará,
confía plenamente en su Eterna Sabiduría.
El amor y el perdón son un aprendizaje
que la vida nos da en nuestro largo peregrinar.

Es irreparable ese sufrimiento tuyo
te sientes como un animal herido,
cegado por el dolor,
pero antes de cobrarte esa deuda,
piénsalo... piénsalo...
que tu impulso enloquecido
no te haga despues lágrimas de sangre llorar.

Recuerda siempre, venganza no,
justicia es la mejor opción
para que pueda vivir un día en paz tu corazón.

LA FE




¿Y qué sabes de la Fe hermano mío,
que aún sin tenerla crees que la has perdido?
Para hallarla debes encontrarte a ti mismo,
vencer tus fantasmas, desechar tus miedos,
y encontrar al niño que en ti vive,
pues solo con un corazón puro aprenderás
a creer en Dios, en la vida.


No has perdido la Fe,
eres tú quien se ha perdido,
porque te alejas de Dios,
aunque El nunca se aleja
o te niegas a creer que El existe
por necedad, por soberbia
o porque solo quieres creer
lo que tienes ante tu vista,
es una Fe muy limitada
o una Fe totalmente vacía

"Dichosos los que crean sin haber visto"

Para encontrarla primero deberás sembrarla
como a ese granito de mostaza,
y deberás regarla cada día, cada hora,
cada instante de tu vida
y la sentirás crecer como
una planta dentro de tu alma

Esa es la Fe querido amigo,
la Verdad revelada
el único camino que al Bien nos guía,
el don más precioso que el corazón guarda,
aunque a veces te asalten las dudas,
aunque a veces decaigas,
en tus días de angustia, en tus horas amargas,
sabrás que el Señor no te abandona,
que tu Fe te acompaña

Es la Fe tu mayor reto como ser humano
porque no hay esfuerzo
que no requiera sacrificio,
porque tal vez Dios no quiere
que todo te sea tan fácil,
y así tu fortaleza en la Fe
será como un árbol
resistiendo contra todo temporal
contra toda adversidad,
porque si Dios esta contigo
¿quien contra ti estará?

Y si nunca has creído en los milagros,
inclina tu alma en oración humildemente
y ¡cree hermano, cree!
que en tu encuentro con la Fe
¡Dios obrará en ti el más hermoso
y auténtico milagro!

EL CRISTO



Tengo el corazón como un Cristo crucificado
por penas que lo quebraron e inconfesables pecados,
tengo el corazón clavado en remordimientos
y como la Magdalena llora sobre mi cuerpo.

¡Oh Jesús cuánto más grandes fueron tus sufrimientos,
cuán más pesada tu Cruz y los clavos que te hirieron!

Tengo el alma por penas lacerada
desangrándose en pecados, soledades y nostalgias,
agonizan las tristezas en el tiempo del olvido
y el corazón naufraga en el mar de sus lamentos.

¡Oh mi Jesús tu dulce Sangre derramada
es mi más cruel remordimiento
porque mi pecado es la lanza que se sumó a tus tormentos!

Tengo el alma por penas encadenada
siento un dolor como un clavo de Jesús en el pecho,
y el corazón se desangra en la cruz de su destierro.

¡Jesús ten compasión para quien te ha traicionado!
Fui Magdalena en la carne
Fui como Pedro al negarte
Fui la mujer más incrédula
Fui el beso del traidor Judas

Déjame llevar tu Cruz y sangrar de tus heridas
que me desgarren tus clavos y tu corona de espinas.

Tengo el corazón en dolores crucificado,
tengo un Cristo llorando en mi cabecera
y en la soledad del alma llevo un rosario de penas.

PAZ



Arranca de una vez los malos sentimientos
que te dominan, que te esclavizan,
la vida siempre trae sinsabores,
nadie dijo que fuera un camino de rosas.

Es en vano luchar contigo mismo
de amargarte cada día al levantarte,
es mejor sonreír aunque nos cueste
y vivir siempre con el corazón alegre.

Yo conozco de tu sufrir querido amigo
que gimes herido de soledad por los rincones,
que quisieras llorar y gritar tu tristeza,
pero no hagas más de tu vida una guerra.

Que la paz reine desde este momento
y verás nacer en ti un hombre nuevo
y verás como renacen en tu corazón
ansias nuevas vivir, nuevas ilusiones.

La vida es una sola, no lo olvides
dile basta a esas amarguras que te atan
la envidia, los odios, las decepciones
la inconformidad, la poca fe, la desesperanza.

Que la paz amigo mío renazca en tu corazón
como un nuevo sol brillando en tus ojos,
y viva por siempre en la claridad de tu alma
bendecida eternamente por el Amor de Dios.

VIVIR



¿Por qué será ese afán de muchos
de culpar a Dios por las tragedias del mundo?
Si la vida esta hecha así, de dolor, de alegrías,
de maldad, de violencia, de guerras,
de riqueza y pobreza
de ingratitud, de derrotas
de fracasos e injusticias.

Creados fuimos para sufrir, para amar,
para aprender y buscar tambien la felicidad
para crecer con la sabiduría que los años dan,
para saber vivir la vida, para lucharla.

¿No será que es el hombre
quien inventa sus desgracias?
Quien se aprovecha del prójimo,
quien se burla del dolor ajeno
o vive indiferente encerrado
en su comodidad, en su egoísmo?

Cada quien lleva una cruz, grande o pequeña
hecha a su medida o tamaño,
no quieras llevar la cruz de otro
porque no podrías soportarla,
no quieras arrancarte la tuya tampoco,
porque despues la vida te colgará otra.

El sufrimiento estará donde vayamos,
inevitable es, aunque nos parezca injusto,
se hace necesario para probarnos,
para mirarnos de vez en cuando,
y descubrir si sabemos vivir con valor y coraje.

Cómo duele esa amargura tuya,
esa incredulidad, esa impotencia
que no te deja gritar ni rezar,
si en ese trago amargo que pasaste
te creíste abandonado por la vida,
si pensaste que Dios no estuvo a tu lado
te equivocaste mi querido hermano
o te pregunto yo ¿lo has Buscado?

No culpemos más a Dios por nuestras cruces,
como si El nos debiera un favor
de ser siempre felices,
seríamos inútilmente soberbios,
como niños malcriados.

No digas más,
"si existiera Dios no existiría el dolor"
¡siempre tratando de Juzgarlo
como si fuéramos otro dios!
Acéptemoslo, esta es la vida que se nos dio
Que fácil sería desear que la vida
fuera una eterna felicidad,
¿de que serviría entonces la Fe?

No busquemos a Dios
sólo cuando nos hace falta
seríamos hipócritas y también ingratos
Demos un Gracias a la Vida
con todo lo que traiga, sonrisas y lágrimas,
sembrando semillas de amor, de bondad
de servicio a los demás,
agradeciendo cada día que amanezca y anochezca
y sepamos vivirla hasta su última batalla.

Demos un Gracias a Dios
por ese pan de cada día
por esa lucha de cada día,
por esa felicidad que nos regale
por ese dolor que nos quiebre
¡Que hermosa es la vida!

UN BUEN SAMARITANO



Saber dar gracias a Dios es lo primero
en tus gratos y peores momentos,
porque al fin la vida es eso,
un rato de felicidad y por otros un tormento.

Pero si tu sufres, no olvides que a tu lado
alguien tambien sufre, alguien llora,
alguien pasa hambre, alguien esta enfermo,
alguien muere, hay un niño abandonado,
hay alguien tirado en la calle,
hay un mendigo pidiendo limosna.

Hay tantas injusticias rodando por el mundo
y ser un buen samaritano es cosa de aprenderlo,
solo con no ser indiferente al dolor ajeno,
solo con llevar alguna vez la cruz de un hermano,
como el Cirineo cuando ayudó al Nazareno,
tú puedes tambien ofrecer tu mano,
cedièndole el puesto a un lisiado o a un pobre viejo,
ayudando a cruzar a un ciego,
o diciendo una oraciòn por los enfermos,
por los pecadores, por los ateos, por los presos,
por cada ser que lleve un penar en su camino,
brindàndole un vaso de agua al peregrino.

No es tan difìcil, solo deseando
abrir el corazòn por entero,
pero nunca des lo que te sobre,
esas serían migajas que no se le dan ni a los perros.
Un poquito de tu ayuda, de tu amor,
de tu caridad, de tu compasión,
porque en cada alma vive Cristo sufriendo con ellos

¡Y que feliz te sentirás después aprendiendo
a amar como aquel samaritano
con un corazón más grande y más bueno!