martes, 22 de diciembre de 2009

¡MIRAD LOS LIRIOS DEL CAMPO!



"Fijaos cómo crecen los lirios del campo:
ni trabajan ni hilan
y os digo que ni Salomón en todo su fasto,
estaba vestido como uno de ellos"
Mt 6,24-34

Cada día trae sus alegrías
pero también sus angustias
el no saber que pasará mañana,
que no nos falte el trabajo,
llevar el pan para nuestra mesa
qué vestido nos pondremos
que el dinero nunca alcanza,
la educación de los hijos
¡contra cuantas carencias debemos luchar!
pareciera que el mundo se va a acabar

Cada día nos despierta ese miedo
que no nos deja vivir en paz,
de salir a la calle, de enfrentar la realidad
de volver a nuestro hogar
con otra preocupación más
y nos sentimos mas solos en nuestra soledad
sin recordar que Dios conoce nuestras penas,
y así como viste a los lirios y a los pajarillos
¿cómo se olvidará de nosotros?
agobiarnos no nos hace hombres de fe

A cada día baste su propio afán
no sufras por el mañana, vive por hoy,
pero que no falte en ti la oración,
esa confianza que te pide el Señor
pues no es solo sentarte a rezar,
ayúdate que Dios te ayudará

Vencer tu tristeza y tu desesperanza
y esas dudas que te embargan,
es el primer paso hacia la lucha
si hoy no tienes mañana Dios proveerá
sin El nada te faltará y si lo buscas
todo se dará por añadidura
mientras la fe ilumine tu corazón.

LA VERDADERA RIQUEZA



“Hijitos que difícil es para los que confían
en sus riquezas entrar en el Reino de Dios
más fácil le es a un camello pasar por
el ojo de una aguja que a un rico en el Reino de Dios”
Mc. 10,17-30


… Aunque el mal no está en la riqueza
sino en la avaricia de los hombres,
en su ambición desmedida
pues toda su felicidad consiste
en almacenar tesoros, en acapararlo todo
pero empequeñecen su alma en la soberbia

Una riqueza que ahoga las virtudes,
que endurece el corazón,
hay quienes que con dinero
pretenden comprar a Dios
hay quienes comparten su abundancia
y otros que no...

¿A cuánto seríamos capaces
de renunciar por seguirlo al Señor?
por obsequiarle un minuto de nuestros pensamientos
por despojarnos de algo muy preciado
como en un pequeño sacrificio
o una ofrenda de amor

Ser rico ante Dios no está
en el valor de las cosas que tienes,
ni en tu vestimenta, ni en tus zapatos
ni en tus alhajas, ni en tu cuenta corriente
El nunca te dirá “cuánto tienes, cuánto vales”

Solo te recordaría que en tu fe tienes el mayor tesoro,
en tu generosidad para esa mano que pide tu ayuda
en dejar egoísmos e intereses atrás
en recordar que a la sepultura nada te llevarás,
pero puedes irte con las manos llenas
del amor que has dado, de lo que compartiste

La verdadera riqueza se acumula en el alma
en todo bien que hagamos
en ese ofrecernos a lo que Dios nos pida
¿qué prefieres ser un rico en la tierra
o un eterno pobre en el Reino de Dios
¿Cuánto de nosotros estamos dispuestos a dar?
Acumular bienes solo nos haría más pobres en el cielo

En la renuncia a nosotros mismos,
en el desprendimiento de nuestras comodidades
de los lujos innecesarios, de los excesos
nos hará inmensamente ricos ante Dios.

VER PARA CREER




“Tú has creído porque me has visto.
Felices aquellos que creen sin haber visto”
Jn.20,29



¿Debes ver para creer?
¿Esa es la fe que en ti Dios sembró?
“Benditos los que crean sin haber visto”
Si no ves a Dios es porque no lo has buscado
en tu corazón primero, si deseas hallarlo
allí vive escondido y hasta
donde tus ojos no alcancen
En todos los niños, en un pobre mendigo,
en un enfermo, en un alcohólico,
en un drogadicto, en el perseguido
en la dulzura de una madre,
en la fortaleza de un padre
en el campesino que suda bajo el sol
en el pescador que recoge sus redes al atardecer
en las cosas creadas, en el canto de las aves,
en el murmullo de la brisa, en el silencio
Pero más que nada
lo encontrarás en tu soledad
pues desde un rincón de tu conciencia
El siempre te hablará
en el bien que desees hacer
en el mal que puedas evitar
¿Aun necesitas ver para creer?
Descorre la venda de tu ceguera
que te aleja de tu fe
que no te deja encontrar a ese Jesús
que podrías ver pero que no quieres ver
Descúbrelo en ese sol que te despierta al alba
en la lealtad de un amigo, en la ternura
en el amor, en los hijos, en la verdad,
en la tierra que pisas, en el mar
en las manos de un artista,
en la voz de un poeta, en la paz
¿No te basta verlo así?
¿Por qué esperar señales asombrosas?
Dios es Espíritu y en cada ser se refleja
El tiene el rostro de la sencillez, de la humildad
no te cierres en tu incredulidad,
en la porfía de exigir un milagro
que en tu fe no existe,
alimenta siempre esa esperanza, esa alegría
que te mostrará al Señor donde quiera que vayas.

¿QUIÉN ES EL PRÓJIMO?


"...En verdad os digo que cuanto hicisteis
a uno de estos hermanos míos más pequeños,
a mí me lo hicisteis..." Mt. 25,40



Si quieres saber quién es el prójimo
será muy fácil encontrarlo,
allí dentro de cada uno
allí en lo más profundo de tu corazón
cada vez que recibas y des amor

Ese amor del que Dios te hizo,
que sembró en tu alma,
ese amor carente de egoísmos
que entregarás sin esperar devolución,
ese amor que lleva la humildad, la caridad
porque el Amor de Dios
es incomparable a otro amor,
porque es el verdadero alimento de nuestras almas,
el que está más cercano
ese es también tu hermano

Aquel que está sufriendo lo has consolado?
Aquel que está enfermo ¿lo has aliviado?
Aquel que está desnudo ¿lo has vestido?
Aquel que tiene hambre ¿lo has alimentado?
Aquel que tiene sed ¿lo has socorrido?
Aquel que està preso ¿lo has visitado?

¡Cuántas almas esperan por nuestras caricias,
por nuestros abrazos, por nuestra compañía!
al olvidarnos del que sufre
también a Dios lo olvidamos
y en esa indiferencia que demostramos
en ese dolor que muchas veces preferimos ignorarlo
sufre Dios porque volvemos a crucificarlo

Cualquiera puede ser tu prójimo,
el que necesita más consuelo
o unas palabras de ánimo
un poco de compañía a quien se encuentra solo,
y alegría para quien se siente desdichado,
esa bondad que brote de tu alma
nada cuesta entregarla

Qué poco cuesta una sonrisa,
un apretón de manos,
porque la felicidad verdadera
está en brindar el corazón a manos llenas,
porque en la generosidad está
nuestra mayor recompensa
siendo servidores de los demás
estamos dando ese amor

Amar a Dios es ser mejores cada día,
es no olvidar que somos seres humanos,
es despojarnos de ambiciones, de materialismos,
es amarnos a nosotros mismos,
es amar y dar gracias a la vida,
es amar a nuestros hermanos.

EL BUEN LADRÓN



Inspirado en la novela "El declive y la cuesta"
de Mercedes Salisachs


"... Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu Reino.
Y le respondió: En verdad te digo:
hoy estarás conmigo en el Paraíso"
Lc 23,39-43


Cuán difícil nos es comprender
y aceptar el perdón
porque va más allá de nuestra esencia humana
porque endurecemos nuestro corazón
con la soberbia, porque nos olvidamos que
existe un Dios que nos perdona

Perdonar el odio, la violencia, la injusticia
perdonar el crimen, la maldad, la mentira
perdonar las ofensas, los insultos, perdonar a los otros,
perdonarnos a nosotros mismos
no nos bastaría una vida para aprender a perdonar

"...perdona nuestras ofensas como también nosotros
perdonamos a los que nos ofenden..."

así Dios nos enseña en la oración y no entendemos

¿Cómo entender el perdón si no nos acercamos a El?
solo con la fe encontramos las respuestas
mirando la cruz que nos observa, que nos guía
que nos recuerda nuestras caídas
que nos llama a nacer cada día

¿Cómo entender el perdón?,
solo viendo a Jesús clavado
y desnudo en un madero
crucificado como un reo entre dos reos,
sediento de amor, de misericordia y de almas,
El que es Hijo de Dios se hace
oprobio entre los hombres
para que la humanidad reciba
de su sangre derramada
... el bautismo del perdón...
perdónanos Señor...

Cuánto nos cuesta aceptar
que en esa Cruz está la salvación
que sin dolor no tiene sentido vivir
que después de la muerte hay vida eterna
que Dios nos ama aun más en las flaquezas
que su Amor no exige recompensa

Para todos nosotros hay redención
desde el más bueno hasta el más pecador
así como Dimas llamado el buen ladrón
que murió con Jesús en la crucifixión
ese criminal que halló en la mirada
de Jesús el perdón

Porque para Dios el perdón no tiene alcance
solo basta arrepentirnos, reconocernos pecadores
porque sin arrepentimiento
somos otros criminales, sin humildad,
sin conciencia, sin temor de Dios
muriendo en nuestra culpa,
solos en nuestra aflicción

Y el buen ladrón es un ejemplo de conversión,
a las puertas de la muerte Dios se le reveló
encontró en Jesús el Verdadero Amigo
cuando abrió su conciencia a la luz divina,
el Señor olvidó todos sus delitos y lo perdonó

Pidamos también nosotros
como el ladrón arrepentido
reconociendo ante El nuestras miserias
y sintiéndonos merecedores de su Amor
... Acuérdate de mí Jesús desde tu Reino...
así las puertas del Cielo quedarán abiertas
donde el Señor nos espera.

DEL ÁRBOL CAÍDO

Obra: Cristo de Dalí



Cuántas veces nos creemos dueños de la verdad
sentados sobre un pedestal
de donde nadie nos pueda bajar
sin escuchar razones,
con nuestro ego y nuestro falso orgullo
seguros de nosotros mismos,
sin un ápice de humildad
creyéndonos perfectos, poderosos, semidioses
viviendo en nuestro propio reino
donde Dios no tiene cabida ni lugar,
mirando el pecado ajeno
sin revisar nuestra conciencia
incapaces de perdonar...

A aquel que señalan con el dedo
a aquel que cayó en desgracia
a aquel que es motivo de escándalo
a aquel que hoy se arrastra por el fango
a quien todos le dan la espalda
de quien todos como
el árbol caído harán leña

Pero ¿sabes que tu suerte
un día puede cambiar?
¿que así como subiste puedes bajar?,
y estarías en el mismo lugar
de aquel a quien desprecias
de quien apartas tu vista
para no mancharte
de quien hablas a hurtadillas
de su mala fama

Así podríamos estar nosotros
si alguna vez cometiésemos más de un error
si nos dejáramos vencer por el mal
así nos habrán de crucificar
haciéndonos a un lado
en la más terrible soledad

Por eso no te escandalices
de ese pobre pecador
que al fin todos somos iguales
ante los ojos de Dios
mañana podrías caer tú, hoy caigo yo
porque ¿quién no ha sucumbido
a una tentación?
¿quién más de una vez no tropezó?
Dímelo ¿quién?

No seamos jueces, ni verdugos
que en nuestros labios y nuestros ojos
siempre asomen la misericordia y el perdón
para ese hermano, ese amigo o enemigo
para ese prójimo que encontró la desdicha
que en nuestro corazón solo viva,
solo triunfe el amor...

FUENTE DE AGUA VIVA


“El que beba de esta agua tendrá nuevamente sed,
pero el que beba del agua que yo le darè nunca màs
volverá a tener sed. El agua que yo le daré se
convertitá en él en manantial que brotará hasta la
Vida eterna” Jn 4,13-14


Cuánta sed de Dios sufre este mundo
sed de su Palabra, de su Amor
y aun nuestro cántaro se halla vacío
por esa nuestra obstinación en no querer seguirlo
en no querer aceptar la Verdad

Cuánta sed de justicia, de misericordia
cuánta sed de perdón sienten nuestros corazones
de encontrar consuelo, de amar a los demás
de encontrarnos a nosotros mismos,
cuánta sed sufrimos en nuestra soledad

Y allí está el Señor en nuestra cabecera
ofreciéndonos dulcemente su Divino Manantial
su Palabra que alimenta, que enriquece diariamente
que nos enseña a vivir, a caminar rectamente
que calma toda falta que suframos
que es Agua de Vida Eterna

¡Cuánta sed Oh Jesús! reseca nuestras almas
que estarán vacías de fe hasta que entres Tú
hundidos en el pozo de la ignorancia,
de la rebeldía y la oscuridad
llenos de egoísmo, de materialismo
de goces pasajeros, faltos de humildad
qué necesidad tenemos de tu Agua
que es la única que nos puede salvar.

Danos a beber de tu Palabra para que revivamos
para que no volvamos a sentir más sed
porque Tú eres el Mesías, el Redentor del mundo
y donde Tú estás será la salvación

Danos a beber Señor hoy y mañana
y cada día que nos reste por vivir
que nuestro espíritu no se halle desierto
y nos surta el agua cristalina de tu Palabra
que es verdadera fuente de agua viva
que nos marca el camino a la Eternidad.